El misterio de las “apariciones y desapariciones” y/o actos de magia sosteniendo la “Murcianidad zombi”

Como vimos, “la aparición” del nombre de Murcia junto al de Cartagena, y la posterior “desaparición del nombre de Cartagena”, es lo único que sostiene a la zombiana murcianidad… Pero, para mayor abundamiento en juegos de magia o “apariciones o fantasmadas” del supuesto sostenimiento de la “murcianidad” exportada para todo y para todos, veamos que hace más de veinte años, hicimos una denuncia objetando que el nombre de la localidad medieval no era (como vimos), el nombre que exige la ley para todo lo comunitario y nuevo provincial etc. Los magos en “apariciones” dijeron desde la sala del tribunal de justicia de la propia comunidad, que según ellos: “Si, es el nombre correcto, porque el nombre de Murcia, apareció en el proyecto federal de 1833, junto a otros nombres de regiones”…

Es decir: lo citado tiene la validez jurídica igual a lo siguiente: si apareciese mi nombre, que soy subteniente junto a nombres de Almirantes, yo, debería ser según tal aparición Almirante. Pero en derecho, sepamos qué: La Constitución, parte de su propio ordenamiento jurídico fundamental, y si exige el nombre más correcto: le importa poco o nada lo aparecido en constituciones anteriores; y por ende le debe de importar mucho menos lo aparecido en proyectos no nacidos, que por otra parte, serian gazapos como la aparición de mi nombre junto al de los almirantes. Así pues, asistimos a los mayores despropósitos y baldónes (de fago citación): como decirle “Costa de Murcia”, al litore Cartaginense (nombre latino y científico), que además es la vigente Provincia Marítima de Cartagena (los barcos llevan CT), y al tiempo es la región marítima de pesca de Cartagena y donde en ningún portulano o carta náutica existe la voz “Murcia” para nada, y si, el nombre de Cartagena para todo lo marítimo/naval. O: decir “catedral de Murcia”, cuando es la Catedral de Cartagena , y el palacio arzobispal, se llama Cartaginense, y el Obispo y cabildo catedral se llaman Cartaginenses, y la Universidad (también como todo lo citado: sitos incidentalmente en Murcia), se llama Universitas cartaginiensis; y, todo ello porque incidentalmente la Sede de la Diócesis de Cartagena fue trasladada a la parroquia más moderna y de origen medieval-musulmán, y encima de la mezquita mayor mursin se construyo la catedral de Cartago nueva, rural y eventual: hasta la vuelta del Cabildo y Obispo a su Sede Capitalina. En tal catedral, en los relicarios de S. Fulgencio etc., está escrito PATRIA MADRE CARTAGO: (La regionalidad). Es decir, se fagocitan “con apariciones” el nombre de todo, TODO: de las instituciones, de la costa, de los territorios, de las personas etc etc. Que fantasmada es ciertamente la murcianidad con “sus apariciones”. Por ejemplo, es estúpido decirle a las cosas “murcianas” como al caldero, pues es muy dudoso que los pescadores del litore cartaginense navegasen “Segura arriba” para hacerse un caldero con el pescao de roqueo..

Y, hay gente tan inútil, que aunque su obra sea buena técnicamente, queda como un memo al ponerle nombres de “murcianas” a las cosas; como ejemplo, existe un barco típico de nuestra costa que es el jaloque; pues para describirlo lo correcto es el jaloque cartagenero, o del sureste o del levante, etc. Pero ponerle de nombre el jaloque “murciano”, es cómico. Es hora de hablar de la pretendida bandera comunitaria. Veamos, que en los estatutos se dice que el color será el rojo-carmesí-Cartagena, y esto, por no decir el purpura-Cartago. Por lo que el color es correcto; pero los símbolos no: porque las coronas y castillos son de los reinos de Alfonso X; así, que: que ni son símbolos regionales, ni nuestros… Veamos porque se “dejaba decir una burrada”, en una época de ignorancia: En 1833, al eliminarse la última provincia de nombre Cartagena, la administración absolutista de Fernando VII (nada menos), en lo que quedaba de la Archidiócesis de Cartagena (una vez creada la diócesis de Orihuela,-Actual provincia de Alicante-), a este resto de Archidiócesis se la parcelo en dos provincias del estado,  situando las sedes de las diputaciones en Albasit y en Mursiyya, (localidades medievales de factaje y nombre islámico: en detrimento de Chinchilla y Cartagena); con lo que en el territorio de la Archidiócesis y/o región administrativa cartaginense), ya capitidisminuida pero vigente y de nombre Cartagena se hicieron dos provincias del estado con los nombres de las dos localidades más modernas…   Tras tal acto de trastrocacion de primogenituras, y en una época de incultura y obscurantismo: esto, le dio pie a la eventual administración murciana a decir disparates como la existencia de una tal supuesta “región murciana”, compuesta por las provincias citadas, y que como se observa, era el resto del territorio regional de la entonces vigente Archidiócesis de Cartagena hasta que a primeros del siglo pasado se hizo la Diócesis de Albacete: quedando Cartagena en simple Diócesis. Es por todo lo citado que nunca ha existido ninguna región “murciana”. Solo era un deseo de la egocéntrica y absolutista administración mursin.

Aquellos que creen como cierta la falsa y preparada historia que escriben sus vecinos, están condenados a la esclavitud física y cultural. Pero el hombre y las sociedades humanas somos historia y derecho. Por lo que ellos falseando la historia, y escondiendo el nombre correcto E intercalando ”EL SUYO” con apariciones premeditadas. Falsean la historia para pervertir el derecho.Veamos de nuevo, que si en 1.833 no se hubiese eliminado a la última provincia de Cartagena, esta sería de entidad regional, y en la que hubiese estado Murcia ella sola seria limítrofe. Esto, una vez mas es: la demostración de que Cartagena y su nombre deben Capitalizar y sobre nombrar todo lo comunitario y nuevo provincial constitucional.Dije que los que piden directamente la biprovincialidad se equivocan, y ello es cierto en cuanto a que: Antes, Cartagena departía directamente con Madrid, y de los treinta vagones que venían a Cartagena, en el apeadero de Murcia del Carmen, nos robaban tres, o cinco o más, pero el resto venían. Ahora no podemos estar pendientes de lo que se diga para Cartagena desde Murcia, pues ya vimos que querían desertizarnos y dejarnos con menos de cincuenta mil habitantes… Véase, que cuando muere Franco, era políticamente correcto pedir la provincialidad, para frenar la depredación de Murcia sobre Cartagena. Pero cuando nace la constitución diciendo que España se erige en Comunidades autónomas REGIONALES.

Cartagena ha ganado porque es una vieja Metrópoli: Capital de capitales y capital regional histórica por excelencia. Y por tanto, es la hora de exigir lo que por derecho le corresponde (mutatis mutandi/ dura lex, sed lex). Y ello es capitalizar y sobre nombrar todo lo nuevo constitucional. Por lo que EXIGIENDO lo que la ley exige: El nombre más correcto: (en ningún caso “Murcia”), y con la capital o parlamento en Cartagena como ya esta y corresponde, y, siendo una sola provincia: que debe de llevar por ley el nombre de la comunidad, “la murcianidad”: está tocada y hundida y/o desaparecida por Ley Magna. Y, entonces son ellos, los que “en sus fastos” calzan zaragüelles: los que tienen que ir a las Cortes a pedir la bi-provincialidad. y ser dos provincias”: una Cartagena y otra Murcia (pero: siempre en una comunidad con los únicos y correctos nombres de Cartagena, Cartago o Sureste o Levante). Son ellos los que tienen que pedir la bi-provincialidad para que en España subsista una provincia con el nombre de la medina. Los zombianos de San Esteban que la pidan para que subsista su querida “provinssia de Murssia” que hoy es inconstitucional siendo una sola. Por eso: DOS/es: mas.

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