El día después de las elecciones

El domingo 22 de mayo pasado, en el partido político en el que milito, considero que no perdimos las elecciones, simplemente no las pudimos ganar, porque sí que sabíamos que podíamos vencer, pero necesitábamos el apoyo de la gente y no lo obtuvimos, pero sí que yo personalmente me llevé un disgusto serio. Una decepción. Viví con incredulidad y estupor que mis vecinos y conciudadanos votaran en masa a uno de los partidos políticos que nos ha llevado a la crítica situación en la que estamos.

A mi juicio, más culpable incluso que los socialistas, ya que a ellos les ha tocado lidiar con la crisis, provocada por los bancos, los economistas, los especuladores de todos los ámbitos (bursátiles, alimentarios, inmobiliarios, etc.) y favorecida por los gobiernos neoliberales de Aznar en su día. No tuve enfado en ningún momento, sí sentimiento de decepción, de haber dejado escapar una oportunidad para comenzar a cambiar las cosas en esta ciudad, Cartagena, y por qué no, en España y por ende, en el nuevo orden mundial post once ese.El germen está, la semilla está madurando. La población joven, cada vez más preparada y librepensante está echándose a las calles a pedir simplemente, DEMOCRACIA. No quieren sólo un techo, ni un sueldo, digno o no que les calle la boca, pese a que sea algo totalmente justo pedirlo y obtenerlo.

Simplemente piden un cambio en la Ley y en el Estado y que realmente se haga un uso correcto de la palabra JUSTICIA, algo que es necesario porque si no lo hacemos ya o pronto, tenderemos a la desaparición como estado en un futuro quizá no muy lejano. Y eso creo que no estaría nada bien, ni para la sociedad ni para las personas de este gran y maravilloso país. (No hay nada mejor que salir fuera de España para ver las riquezas, grandezas y cosas valiosas y maravillosas que tiene España).

No entiendo como la gente se ha dejado gobernar y son meros seres humanos esclavos de las decisiones de otros. ¿Dónde quedó su interés por la vida? ¿Qué fue de los sueños e ilusiones, dónde quedaron? ¿Por qué la gente se dedica a obedecer al patrón de turno sin cuestionarse si es correcto el camino por el que te conducen?, que tal vez, pueda ser a la propia destrucción de uno mismo a donde nos llevan. No entiendo muchas cosas y actos de la muchedumbre pese a que intento comprenderlos.

La fuerza de la masa que todo arrastra, ilusiones, creencias, esperanza, etc, todo cede, pero siempre queda el ser humano, o quizá ahora baste con decir el ser, porque lo de humano en muchos aspectos lo hemos perdido o nos lo han robado o anulado. Somos seres dóciles, dirigidos, comandados, empujados, etc. pero de humanos nos queda el sustantivo sólo.

El ser humano dejó de ser un primate porque pensó y porque se adaptó al medio. Hoy día, hacemos parte de la filosofía que nos llevó a ser seres humanos, nos adaptamos al medio, pero nuestro intelecto, cada vez lo usamos menos y así nos va. Somos quizá la sociedad más preparada de la HISTORIA y sin embargo, los más inútiles de ella. Y no se nos cae la cara de vergüenza. Simplemente, seguimos a la masa, hacemos lo que hacen los demás, sin pararnos a pensar si está bien o mal.

Yo no tengo la solución ni soy poseedor de la verdad absoluta, como pudiera parecer al leer estas letras. Yo simplemente pienso a veces, y hago un análisis crítico de las cosas y saco mis propias conclusiones. Algo que para según que gente, pudiera ser un arma más peligrosa que las propias armas de fuego, porque la bala la disparas y si fallas ha perdido su “valor”, pero las ideas, aunque tú no estés, permanecen y son más útiles que las balas en sí. Por eso algunos no quieren que pensemos, no vaya a ser que descubramos el engaño en el que nos han o están tratando de meternos y se les chafe la fiesta.

Por suerte aún tenemos otra oportunidad dentro de 4 años de cambiar las cosas, pese a que hayamos perdido otros 4 años más con los mismos en el gobierno, siendo positivo, ¿qué son 4 años para la historia de la humanidad?. Hay que ser optimistas. Porque el futuro que nos espera hasta ese día se pinta muy negro. Y lo peor de todo, es que a quienes hemos elegido para que nos conduzcan a la salida a la crisis, es a los mismos gobernantes que nos han metido en ella y que no son capaces de sacarnos de esta situación. Son los mismos que han dejado secas las arcas municipales y regionales. Son los mismos que acentúan la crisis no pagando a sus proveedores y que éstos a su vez acaban despidiendo a sus empleados al no poder hacer frente a sus salarios. Son los mismos que crean oposiciones públicas para colocar en el Ayuntamiento de Cartagena a su novia y la mejor amiga de ésta. Son los mismos que tienen lucrativos negocios privados, aún siendo alcaldes de una ciudad y en virtud de su posición en la ejecutiva municipal, aprovechándose de ello. Que si bien, quizá sean legales esos negocios, son totalmente amorales y antiéticos.

Nos han querido vender que se ha hecho un cambio. Que ha habido una transición, pero no ha sido así. Ha habido una limpieza. Se han quitado de en medio a quienes podían hacer sombra a la política de turno. Pero al mando siguen los mismos. No lo ceden, no lo dejan y no lo traspasan. Y lo que es peor de todo, tienen a miles de personas adorándoles por darles un trozo de pan que sólo les quita el hambre. Porque es tanta la hambruna que tiene la población que se ha olvidado de soñar. Y eso es algo triste, muy triste. Es lo que te hace poder levantarte cada día. Tener la esperanza de que algo puede mejorar y por qué no, con ello el mundo globalizado en el que vivimos quizá sea más justo y la palabra Justicia vuelva a tener un significado justo.

En los foros extranjeros hablan de la “spanish revolution”. Nada de eso. En España siempre ha habido “indignados”, contra el PSOE, contra el PP y contra todos los partidos. La diferencia del antes al ahora es simplemente la comunicación global. Antes tenías que hacer algo fuerte o desnudarte para salir en las noticias. Hoy no. Hoy tú eres quien genera y emite al mundo la noticia. Y el mundo entero es tu público.

Se castigó al PSOE en las urnas el 22 de mayo, el pueblo soberano habló. ¿Y qué pasa con el PP? Se castigó quizá con justicia a un partido estatal. Cabe recordar que las elecciones eran locales y regionales, no nacionales. Y sin embargo se votó en clave nacional. Nadie está obligado a votar, pero toda votación que no supere el 75 u 80% del censo, debería de considerarse nula de pleno derecho, porque no se expresa la sociedad, si no una parte de ella. No entiendo como se puede gobernar un ayuntamiento de más de 200.000 personas con mayoría absoluta cuando los que te han votado no llegan ni a 50.000. ¿Es eso lo justo? Y claro, habrá quien diga que me quejo hoy porque no he ganado. La actual Ley electoral no me parece justa ni hoy ni ayer ni cuando decidí presentarme a las elecciones, eso no quita que sea un demócrata y que intente cambiar las cosas desde dentro, jugando con sus injustas reglas, que a fin de cuentas, son las que entienden, mientras le sigan siendo beneficiosas a uno u otro partido político.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *