La gaviota, la rosa y los ciudadanos

Es curioso, o al menos a mí me lo parece. Hace unos días leí en el diario digital ElCiudadano.info, que el gobierno municipal del PP reactivaba la campaña de lucha contra las gaviotas, a las que calificaba (porque lo son) como aves carroñeras que se han convertido en una plaga para los ciudadanos. Sonreí por la sutil ironía que supone el hecho de que el partido que intenta acabar con ellas, las lleve de símbolo en su logotipo.Desconozco si fueron ideas instaladas en el subconsciente de los dirigentes las que les llevaron a elegir como “mascota” a un ave detritívora (obtienen su alimentación de detritos o materia orgánica en descomposición), pero lo que es indudable es que acertaron en lo que a estrategia política se refiere. Lo estamos viendo en el ámbito nacional y local. No hay estrategia más rentable que aprovecharse del trabajo ajeno, y eso saben hacerlo de maravilla.
Puesto en faena, decidí comprobar si existían otros paralelismos entre los logotipos de los partidos y su manera de proceder. Y sí, los hay.
El PSOE eligió la rosa roja, bella pero improductiva. Como ornamento es perfecta, desprende un aroma relajante y embriagador, que serena los sentidos… los adormece. Así es su política en Cartagena, adormecida, de gestos bellos pero vacíos (únicamente cuando las elecciones se acercan), para adornar sin utilidad, sin molestar a la gaviota, no sea que se revuelva y les dé un picotazo. Cuatro años en el que el PP ha ido echando aspirinas en el agua del florero para mantenerla viva.
Y para finalizar está MC, Movimiento Ciudadano, el partido de aquí, de los cartageneros. Su logotipo también refleja su estrategia, su escala de valores y prioridades: los ciudadanos. MC eligió la silueta de una mujer, un hombre y un niño… toda una declaración de intenciones.
Para MC lo más importante son las personas, aquellos que sufren o disfrutan las decisiones políticas, en la actualidad más de lo primero que de lo segundo. Cientos de intervenciones en plenos municipales defendiendo a nuestros conciudadanos, contra viento y marea, pinchándonos con las espinas de la rosa y sufriendo los picotazos y cagadas de la gaviota. Una y otra vez, pero no nos importa porque lo hacemos por nuestra gente, porque creemos en lo que defendemos… y porque sabemos cómo hacerlo.

Publicado también en www.elciudadano.info

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *