Campamento estable ¡de verdad!

Hace mucho tiempo que venimos pidiéndolo y ni caso. Las Fiestas de Cartagineses y Romanos merecen un campamento estable auténtico, funcional y acorde a la categoría que tiene un acontecimiento lúdico-cultural como este.
Varios han sido los intentos para conseguirlo, incluso hace unos años se convocó un concurso oficial con proyecto ganador y todo.

El campamento estable es lo más importante por lo que la Federación de Tropas y legiones (FTL) debe luchar en la actualidad, lo demás es pan para hoy y hambre para mañana. La FTL tiene, en mi opinión, la lista de prioridades poco clara o equivocada. No importa tanto si el circo es aquí o allá, si nos conceden pronto la declaración de Interés Turístico Nacional, o si nos conocen en el Kurdistán. Lo verdaderamente importante es consolidar la fiesta y todos sus elementos básicos y diferenciadores… y el campamento lo es y de qué manera.

Muchos de los problemas que hay en el campamento se podrían solucionar: infraestructuras, servicio eléctrico, agua, sonido… diseñando un lugar más próximo a un parque temático que a un mercadillo de pueblo, que es lo que tenemos ahora.

Y digo que Cartagineses y Romanos lo merece por varias y poderosas razones:

  1. Fueron el elemento definitivo para la concienciación social y política, del potencial que la historia y la arqueología tienen para Cartagena. Cuando comenzaron las fiestas a las “piedras viejas” todos las llamaban ruinas romanas, ahora las conocemos como restos arqueológicos.
  2. En 1990 cuando hablabas de Escipión, Aníbal, Himilce, Cayo Lelio, Segunda Guerra Púnica, etc, la gente decía: ¿cualo?. Ahora el menos espabilao te da una disertación sobre el tema.
  3. Las ruinas romanas no interesaban a nadie, ni a los políticos ni a los ciudadanos, solo a unos pocos chiflados llamados arqueólogos. Y éstos sufrían al ver como se perdían los vestigios de otras épocas bajo la inexorable acción de las excavadoras. Ahora se cuida y se mima cada piedra que aparece (o por lo menos eso quieren que creamos), se las “pone en valor” enseguida. Las Tropas y Legiones, con su labor didáctica enseñándonos parte de nuestra gloriosa historia, han conseguido que amemos esos restos y exijamos que se cuiden y protejan.
  4. Los festeros, con su esfuerzo, dedicación, amor por Cartagena y su historia, han conseguido en muy pocos años una fiesta de calidad, declarada de Interés Turístico Nacional,… que no es nada fácil.

Hemos crecido rápido y no siempre de la mejor manera, por eso ya es hora de calmarnos y ver cuales son las prioridades.

Por todo esto y por muchas otras cosas más, merecemos que nuestros políticos sean justos con nosotros y nos proporcionen un campamento digno, para hacer una fiesta mejor, para el disfrute y orgullo de todos los cartageneros.


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